Radio Educación: nueva cara, nuevos retos
Autor: Elvira García
Fecha: 17 de abril de 2007
Fuente: El Universal
Género: Columna
Medios: Radio
Hace unos días, finalmente, la Secretaría de Educación Pública envió respuesta a mi solicitud de información -planteada a través del IFAI- acerca del costo de la obra de remodelación, remozamiento, construcción y digitalización emprendida en Radio Educación por su hoy ex directora Lidia Camacho.
El monto total exclusivamente de la obra pública y de la modernización tecnológica llevada a cabo de 2000 a 2006, en las instalaciones de la colonia Del Valle y en la planta transmisora localizada en Iztapalapa, fue de 5 millones 950 mil 883 pesos con 16 centavos. Lidia Camacho se propuso dejar unas instalaciones más dignas y mejor acondicionadas para trabajar; yo creo que lo logró casi en su totalidad, aunque hay quien dice que la obra emprendida no parece grande ni cambió del todo la cara de las instalaciones de Radio Educación. Para quien no las conocía, quizás esas obras puedan resultar poca cosa; sin embargo, para quienes sí fueron testigos del deterioro en que fueron cayendo todos los espacios físicos de esa radio desde 10 años atrás, pues sí fue notorio el cambio; un cambio no tan grande, razonado y sustancial como el que ahora ha ocurrido en Radio UNAM, ni tan espectacular pero inoperante como el del Imer en tiempos de Dolores Béistegui, pero sí considerable y alentador.
El problema de fondo en las radios culturales es que, siendo fundamental la tarea que han realizado, fueron dejadas en el abandono desde finales de los años 80. A partir de esa fecha llegaron directores que únicamente fueron a calentar el asiento mientras esperaban una promoción, un salto hacia otro encargo político.
Las emisoras públicas se volvieron el "peor es nada" para funcionarios que no encontraron acomodo en otros sitios. Refugiados en las radios públicas, se la fueron llevando con complacencias cotidianas y foros de discusión que sí aportaron algo al debate del sentido y el destino de las radios públicas, pero que incidieron poco en lo que ya era necesario y se volvió urgente: renovar instalaciones, equipos, pefiles y programación.
Así las cosas, tanto la calidad de la programación como las instalaciones de emisoras culturales fueron derrumbándose, lo hemos dicho aquí, al grado tal que llama la atención que una de las primeras obras que Lidia Camacho emprendiera apenas llegó, en 2000, fuese construir una barda perimetral en el terreno donde está la antena, en Iztapalapa; en el 2001 construyera ahí una bodega, y en 2003 un espacio para los técnicos.
En 2001, en las instalaciones de Ángel Urraza, edificó las bóvedas para resguardo de los acervos, acondicionó -que no construyó- una cabina de posproducción digital en el ático de la zona de estudios, construir el primer piso de un nuevo edifico, remodelar el recibidor y oficinas de la planta baja del edificio principal, y remozar -que no remodelar- los estudios A y B y de la principal cabina de transmisión, la José Vasconcelos. El atraso que vivía Radio Educación era tal que el sistema digital Pro-Tools -que desde mediados de los años 90 está en todas las radio comerciales y en parte de las estatales- se instaló sólo a partir del año 2001 y hasta 2006 en cabinas y estudios de esa emisora, tanto en AM como en onda corta.
Quienes trabajamos en radios culturales y también en emisoras comerciales nos damos cuenta con tristeza del atraso tecnológico, de capacitación de sus operadores y de contenidos que arrastran las estaciones que, de una u otra forma dependen del gobierno. Es relevante la tarea que emprendió Lidia Camacho, pese a que en el interior de Radio Educación -entre buena parte de los trabajadores- no exista esa opinión.
Pero otro paso grande que tendrá que dar esa radio es el de buscar un nuevo modelo de radiodifusión, algo verdaderamente complejo, a la luz de lo que hoy ofrecen todo el cuadrante, la radio por internet y los blogs. Esa función le toca a Virginia Bello, hoy titular de esa emisora cultural. Y, dentro de esa labor está echarle un ojo al nivel de audiencia de esa radio.
Según el INRA, en enero y febrero tuvo 0.041 y 0.044 de rating; la sintonizan jóvenes de 18 y 24 años; de ahí salta a adultos de 45 a 54. Así que, la señora Bello acumula mucha tarea en su cuaderno de pendientes.
COMENTARIO: es bueno saber y que algunas personas puedan ver que quirenremodelar las estaciones de radio y más la radio educativa, ya que en estos tiempos se utilizan más las nuevas tecnológias como es el internet, la tv, entre otros yya no le dan tanta importancia a la radio en general.Otra cosa que mensionar es que laex directora Lidia Camacho tenga esa satisfacción de deciar que remodelo algunas estaciones de radio y que hoy le deja un cargo muy grande a la nueva encargada que es Virginia Bello.
Soy Abril Roxana, estudiante de la Faculdad de Ciencias Sociales en la Universidad Autonoma de Sinaloa de Mazatlán.
miriam dijo
que bueno que vayan a renovar las cabinas de radio, ya que en estos tiempos hacemos uso de otros medios de comunicacion, buenos articulos e interesantes.
11 Mayo 2007 | 12:05 AM